Geólogo y doctor en ciencias geológicas de la Universidad de Chile. Especialista en Tectónica Andina y Geología Estructural, con más de 16 años de experiencia en el análisis e investigación de cuencas sedimentarias, cinturones deformados, y también en la exploración de sistemas estructurales ligados a yacimientos metálicos y también de aquellos vinculados al entrampamiento de hidrocarburos. Actualmente, académico e investigador senior del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte, y líder del grupo de Tectónica Andina. Experto en el modelamiento de cuencas deformadas, mediante la interpretación de datos geofísicos, datos geológicos de campo, modelamiento analógico, y reconstrucciones estructurales.

CONFERENCIA MAGISTRAL

EFECTO DE ESTRUCTURAS PALEO-MESOZOICAS EN LA CONSTRUCCIÓN DEL ORÓGENO ANDINO Y EN EL CONTROL DE SUS ESTILOS ESTRUCTURALES

Durante el Pérmico Superior y hasta inicios del Cretácico, el margen occidental de Sudamérica fue sometido a estiramiento litosférico generalizado, dando paso a la creación de múltiples sistemas de “rift” y cuencas extensionales, cuya subsidencia estuvo mecánicamente controlada por fallas normales enraizadas en complejos ígneos del Paleozoico. Cientos y miles de metros de depósitos volcánicos y sedimentarios (marinos y continentales) rellenaron los diferentes depocentros y/o hemi-grábenes preestablecidos. Excelentes evidencias de esta situación son bien reportadas en distintas secciones de campo en la Precordillera chilena, y otras han sido reconocidas en aquellos perfiles sísmicos 2D que iluminan el substrato de las cuencas Pre-Andinas (Salar de Atacama, Salar de Punta Negra, Salar de Pedernales, etc).

Muchas de estas estructuras relictas fueron inversamente reactivadas, a partir del Cretácico Superior-Paleoceno cuando inicia la orogénesis andina en el norte de Chile, dando paso a la creación de largos anticlinales de inversión tectónica, y de otras estructuras contraccionales de basamento (mega rampas de basamento), que son las que finalmente dirigen el mayor engrosamiento cortical y alzamiento de la vertiente occidental de los Andes Centrales.

Reconstrucciones estructurales, dan cuenta de que la región pudo ser acortada tectónicamente en un rango mínimo que va entre 45 y 20 km. Todas estas evidencias, junto al resultado de más de 10 años de investigación en el norte de Chile serán mostradas y discutidas en esta charla.